--------------------

El pincho, ese gran desconocido.


Hola.
Estando de fin de semana largo el tiempo invita a escribir sobre casi cualquier cosa, así que lanzo una pregunta: ¿sabes qué es el pincho?.
En fechas señaladas y festivas, es cuando uno sale de paseo matinal y aparca en el bar de turno para refrigerio del gaznate, vulgarmente denominado “el vermú”, aquí toma las riendas la tapa o el pincho con caña.
Pero no es este mi propósito, que de todos es conocida la aplicación gastronómica del vocablo en cuestión. En el argot del tapicero, un pincho es un  artilugio que se utiliza principalmente para desclavar o para perfilar los guarnecidos de crin y arpillera… y no se come. El mecanismo es sencillo, se trata de un cilindro  metálico punzante no hueco con mango de madera, es lo  más parecido al E.P.B. que te puedas encontrar en un taller de tapicería o presidio.
A la hora de desclavar es recomendable utilizar un mazo de madera o plástico  para hincar la punta bajo la grapa y con un movimiento rápido de muñeca hacer palanca para levantarla, si no en su totalidad, en gran parte, dejándola preparada para una segunda vuelta con la tenaza, que se encargará de retirarla previa activación manual por parte del operario.
Seguramente, a estas alturas ya le habrás encontrado cierto parecido con un artilugio común que está al alcance de todo el mundo: el punzón. Que sepas que estás en lo cierto, ambos son lo mismo, lo que no sé decirte es en que momento de la historia algún tapicero renombró al punzón para darle una importancia y personalización sin parangón.
Un saludo.


No hay comentarios :

Publicar un comentario

**ENLACES EN COMENTARIOS**