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Los almohadones (The origin).


Hola.

Sin excusas y con una cantidad ingente de explicaciones que dar por mi tardanza en la vuelta al teclado (o_O), doy paso al capítulo final de la saga: Los almohadones de muelles ensacados.

Siguiendo en la línea histórica que marcó nuestro Peregrino de la Blogosfera en el post anterior, este artículo viaja en el tiempo para enseñarnos como se confeccionaban los almohadones antes del descubrimiento de los poliuretanos varios y las guatas sintéticas que, como veréis, tanto nos han facilitado la vida a los tapiceros contemporáneos.

Ashampoo_Snap_2012.02.26_11h27m31s_033_Tengo que decir que, desgraciadamente, no he tenido la suerte de toparme con ningún almohadón de este tipo, sabía de su existencia gracias a las habladurías entre profesionales que, a modo de leyenda, nos contaba el jefe a la tierna edad de aprendiz y  más tarde por archivos particulares que recaudo bajo llave tras escudriñar la red por rincones inhóspitos y métodos mil, una serie de documentos históricos que hasta el día de hoy no había tenido necesidad de desempolvar y que guardo para momentos puntuales… o para hoy ;)



El método empleado es el mismo que se usa para los colchones de muelles más modernos, un sistema que hace trabajar a los muelles de forma individual procurándoles una adaptabilidad importante al nalgatorio, en este caso.

Para preparar el “envase” de los muelles, confeccionaremos unas fundas del cotón que empleamos como entretela/separador en el interior de las fundas de relleno, que mencionaba aquí, también vale el tejido sin tejer que empleamos en el reverso de los volantes o faldillas.

Así pues, tirando de regla, tijeras y máquina de coser, nos procuramos una fila de “bolsas” que varían en función del ancho/largo del almohadón a fabricar. Coseremos el ancho a la medida del muelle y cerraremos por un extremo dejando el otro abierto que, después de meter el muelle, coseremos a mano para terminar… y para que quede claro de lo que hablo, sigo tirando de imágenes de archivo:


En la última foto de la secuencia anterior vemos como se unen las filas de muelles entre sí, dándoles la forma deseada del almohadón mediante un basto cosido manual.

Partiendo de que tenemos cortadas las tapas y la faja de tela (parcialmente cosidas a máquina, cuando éstas vieron la luz), se forra el interior con el deshilachado de fibras antecesor de la actual guata sintética que, a efectos de, podríamos comparar con un grueso manto de lana cardada, esto amortigua el tacto del alambre  y suaviza el del almohadón. Llegados a este punto, sólo queda coser la tapa superior que se apuntaba con usones antes de aplicar sabiduría con la aguja curva… ¿qué no te lo crees?, pues toma nota:
Así era todo antes de que pudiéramos echar mano de los bloques de goma, guatas y fibras siliconadas y cuando las máquinas de coser eran las manos del artesano. Hoy en día este tipo de almohadón es poco usual pero en modelos de alta gama, se utiliza este sistema en combinación con los más novedosos materiales. Los muelles ensacados ya vienen preparados dentro de una acogedora envoltura de goma de distintas densidades y cubiertos de viscoelástica… no sé a ti, pero a mi se me hace el culo gaseosa ;)Muelles ensacados
   almohadón de muelles ensacados1
… y no acaba aquí, de esto que os voy a contar no tengo documentación gráfica ya que la muestra que entró en fábrica se me escapó y os tendréis que fiar de mi. Si este tipo de almohadones alcanzan precios desorbitados, no os quiero ni contar si los muelles van “termo ensacados” en visco, camuflando los muelles a la máxima expresión sin perder un ápice de elasticidad y conformando un bloque adaptable al trasero más exigente… echar una nalgada en este tipo de almohadón debe ser toda una experiencia cuasi afrodisíaca que pienso catar en carne y no tardando mucho ;)

Os diré que estoy discurriendo mi rinconera nueva y ando barajando diseños y acabados y estos almohadones me tienen herido el amor propio…

Bueno, hasta aquí puedo leer, en el momento que caiga en mis manos el bloque de muelles termo ensacados os lo presento, que como me pasó a mi, puede que re-descubráis el amor a primera vista ;)

Un saludo.



4 comentarios :

  1. Que cantidad de curro tienen, pero han de resultar la mar de cómodos.

    Un abrazo histórico amigo.

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  2. jeje... pedazo de abrazo! ;)
    Ya no sólo la currada, también la cantidad de material del caro que gastan son de impresión, pero ver un film apostado encima debe hacerte hasta mejor persona ;)
    Gracias por dejar un poco de tu tiempo por aquí, siempre es un placer tu compañía.
    Recibe un fuerte abrazo amigo.

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  3. Si que tienen trabajo si y conocimiento para desarrollar todo ese proceso de "ensacar" los muelles y tiempo para hacerlo..., esa referencia que según la epoca historica tiene un valor distinto.
    Buen post Tapestry...., y otro abrazo, aunque el mio con un claro rastro de serrín y olor a "maderetes", como solía decir Joa.

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    1. Ups!!
      Debí pasar página sin publicar respuesta, pero en fin, más vale tarde que amanecer muy temprano... o_O
      El proceso es realmente laborioso y si le sumas materiales, aranceles y demás zarandajas... el valor no es distinto sino cuantioso ;)
      Gracias por tus alentadoras palabras y ese abrazo con sabor a madera, me alegra que te haya gustado el post ;)
      Un abrazo Pedro.

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