Sinapsis de un Tapicero
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Echando humo…

 

 

Tranquilos que no vuelvo para calentaros con mi estado de ánimo, aunque lo pareciese ;)

Quiero explicaros (para el que no lo sepa) un técnica que, puntualmente, nos puede ayudar a la hora de definir o perfilar formas en el tapizado. A título personal, sólo la he empleado media docena de veces (si llega), las suficientes para poder dar constancia de su funcionalidad.

En el momento de soltar grapa tensando materiales, ya estamos forzando los rellenos de una u otra forma. Al pasar del tiempo, los pliegues, los fruncidos o las arrugas, sean voluntarias o no, deforman la “voluminosidad” de la goma, guata o cualquier relleno que se emplee con tal fin.

Eliminando huellas...No será la primera vez, ni la última, que nos haya tocado cambiar la tela de un tapizado semi nuevo por motivos cualesquiera. En este tipo de restauraciones, no suele ser preciso el cambio de gomas, aunque puede que queramos cambiar sustancialmente la forma original y necesitemos reemplazar los materiales… también puede darse el caso de que necesitemos, vía imperativa, aprovechar hasta las grapas, es en estos casos donde deberíamos aplicar la técnica a la que, malamente, he bautizado como “Volumizando o espesorando”… que al final, no es más que aprovechar los favores de una vaporeta, por lo que con haberlo denominado “vaporizando” o “atomizando” habría sobrado para el nombramiento pero, al entrar en juego la ganancia de volúmenes o espesores de dicho material, he optado por patear el diccionario, jeje…

En la foto anterior, en la parte superior, se observa como hemos atenuado las marcas del muelle zig-zag mediante una vaporada, que siguiendo los principios químicos básicos del material, responde al calor del vapor recuperando su forma original haciendo gala de una memoria de forma digna de alabanza.DSC_0383

En esta otra foto os muestro otro claro ejemplo en el que se podría (de hecho, así lo hice) devolver el grosor original, en este caso, al bloque de asiento. Éste, fue un trabajo para casa por lo que me explayé en pruebas y maneras, no lo habría hecho para clientes de los de pago por procurarles un retapizado de libro y a no ser de petición expresa pero, para ahorrarme unos eurillos, el viaje de ir a por materiales y que verdaderamente podía prescindir del cambio, decidí aprovechar lo máximo posible… y dedicarle una entrada ;)



Como la vida misma.


Hola.

Hoy quiero hacer un paréntesis laboral y no hablaré de tapicería, sólo vengo para traeros un vídeo que ha colgado un colega del Gremio, que me ha arrancado unas risas a mí y al resto de la familia, antes de volver con alguna serie de entradas que guardo en el tintero.

Cómo rezo en el título, nada más parecido a la realidad…

Hala, a darse un meneíto ;)


El respaldo de John… Deere.

 

Hola.

Aprovechando el paseo por la Comarca del Jiloca de la entrada anterior y la incapacidad transitoria por culpa de un descuido para con mis vértebras, que me ha tenido de reposo cuatro días, os traigo la restauración del respaldo del “todo terreno” de Simón que tapicé la semana pasada.

Este tractor ha prestado servicio al pueblo para innumerables faenas más allá de  su trabajo innato de laborar los campos. Desde que tengo consciencia de haber llegado al pueblo, Simón, a lomos de su máquina, ha despedregado y allanado caminos, movido montes y tumbado leña e incluso ha hecho de parque de atracciones para los grandes y pequeños que nos montamos en la pala o nos encaramamos en sus arados, raro es el crío que no se ha revolcado en el remolque lleno de grano a falta de una piscina de bolas… con el inconveniente de  los picores de tanta fibra entre los ropajes, que hacía indispensable el duchazo de rigor con la manguera de llenar la cisterna, siendo ésta otra atracción de éxito ;)

Antes que nada os presentaré al John Deere de Simón, es el tractor que sale en el siguiente vídeo y donde se nos ve al pueblo entero dando el callo por una buena causa:



Un día en la Feria del Mueble.


Hola.

Para el que no lo sepa, el pasado Viernes se celebró en Zaragoza la cuarta Feria del Mueble. Un evento en el que se juntan fabricantes y proveedores en conjunta armonía buscando clientes por ambas partes, también hubo sitio para los visitantes, paseantes, observadores e incluso para mí…





Indignación.

 

Hola.

Hoy me ha mandado mi amigo Ricardo un vídeo por correo y lo primero que se me ha pasado por la cabeza ha sido compartirlo por aquí, así que, posponiendo la temática habitual a la que os tengo martirizados y compitiendo con la “Música en tu salón” de Oscar, os dejo un vídeo que rapea mi pensar y mi pesar… y cada día el de más gente.

… hasta los mismísimos, Tapestry.



El Capitoné paso a paso II




Una vez colocada, clavada y/o pegada la goma, ya “sólo” queda ir colocando la tela y los botones, por cierto, en estas lides es cuando hay que echar mano del E.P.B. y dar tregua a los dígitos.

Para hacernos una idea del metraje de tela a emplear, se podría hallar el área del rombo en cuestión mediante cálculos complejos pero se trata de hacerlo fácil, así que, generalizando, sumamos dos centímetros más por vértice del rombo (esbozado por los agujeros de la goma) y a multiplicar… aunque sea de cabeza ;)

Medidas capitoné 1
Medidas capitoné 2


El Capitoné paso a paso.

 

Hola.

Ya llevaba yo días con ganas de explicar como hacer Capitoné, la técnica del tapizado que puede resultar un tanto abrumadora o desafiante para los no profesionales del sector, o un entretenimiento gordo para los oficiales cualificados de la tapicería. En estas entradas, quiero dar a conocer una forma sencilla y asequible de ejecutar una técnica generalizada de poner botones y que en el día de hoy aplicaré al Capitoné, paso a paso.

En alguna posible futura entrada, narraré como hacer un Capitoné con crin vegetal, muelles y “motas” a la antigua usanza, sabiduría casi perdida hasta en la memoria y que no muchos saben llevar a buen puerto, otorgando al profesional una membresía cuasi de Vuecencia.

Capitoné a la vieja usanza.



Mala praxis.


Hola.

Cuando oímos el término de mala praxis, a todos nos viene a la mente una cagada médica de índole importante, pues bien, quiero ir más lejos y aplico la terminología a cualquier ámbito vital basándome en una definición que adapto a my way.

Llegados a este punto entiendo que una mala praxis es un mal uso de los  recursos existentes para llevar a cabo cualquier fin o una práctica chunga de lo que sea. Así pues, una mala praxis del fútbol podría ser, perfectamente, el ejemplo que os dejo a continuación:


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(... para mí que en la siguiente foto de una supuesta serie, este niño aparece estampado contra el suelo con rotura inexcusable del isquiotibial, como poco, amén de acabar con el palo del chupa-chups incrustado en la tráquea).



Yo voy…


Hola.

Hago un alto en el camino para mostrar algo de repulsa, lejos de comer la oreja de ningún partido político, me posiciono del lado de los débiles y voy a la huelga.

Bajo mi parecer, la forma de estimular la economía creo que sería acreditar al empresario para dar vida al motor del país y no humillar a la ya trillada plebe, que nada tiene que ver la esclavitud con la creación de empleo, además, los puestos de trabajo serían los mismos pero a un precio irrisorio que minaría hasta el espíritu del Capitán Trueno.


Los almohadones. (parte I)


Hola.

Habiendo temática pendiente no tengo esclusa para no darle cera, así que explicaré de forma generalizada las variantes de fabricación de almohadones cualesquiera. Dividiré temario en tres partes: la primera, la segunda y, para terminar, la última… por si había dudas ;)
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Lo que nos ocupa el día de hoy son los almohadones de goma enguatados, éstos son los más usados  por su menor coste en su forma más sencilla. Como todo en la vida, las posibilidades son cuasi infinitas, pudiendo jugar con distintas densidades y acabados para resultados muy distintos e igualmente proporcionales al desembolso monetario… como siempre, el que paga manda.

Normalmente queremos una sentada firme en el fondo y no en la forma, me explico: si la primera sensación al tacto queremos que sea suave, lo conseguiremos siendo generosos con la guata (o algodón para los amigos), ésta rellenará bien la funda del almohadón amén de provisionar a éste de esa primera sensación amorosa, acto seguido notaremos  la firmeza del bloque de goma que es la base de una buena culada. Como os he comentado antes, mediante colas de impacto, se pueden agregar distintas densidades de goma, la viscolástica está jugando un papel importante en este campo, ya que para esa primera toma de contacto con nuestras posaderas, resulta de lo más goloshón.


Un toro difícil de lidiar.

 

Hola.

Desde hace un par de semanas, o tres,  tenía claro sobre qué trataría la entrada que nos ocupa, más que nada porque ando inmerso (de siete a tres) en el duro arte de tapizar con piel y en cuanto al porqué de tanta demora, no es otro que las dolencias digitales producidas por el cansino y continuado trasiego de las manos sobre el mencionado elemento, que hacen del aporreo del teclado una dolorosa experiencia digna de mención y como diría Aída: “… no tengo el chichi pa’ farolillos”. Pero ya sabemos el dicho que reza: “No hay mal que cien años dure” (en el mejor de los casos, añado) y parece ser que he recobrado el coraje necesario paraEjemplar de arbusto raro, raro... abordar temario.

Creo que no me iría muy lejos si afirmara que tapizar con piel, es el primer trabajo de  tapicería elaborado por los primeros artesanos forradores… bueno, tal vez por detrás de la piedra con musgo o el cómodo almohadón de estiércol en invierno, así pues, lo dejaremos en uno de los primeros para no equivocarnos mucho. De lo que sí estoy convencido es de que la piel es un material noble, que viste con elegancia cualquier modelo susceptible de ser tapizado y se mantiene ajeno a las modas… o no, como iremos viendo.

A la hora de cortar una piel deberemos prestar más atención, si cabe, que si tratáramos de telas o terciopelos y no sólo por las posibles taras o cicatrices del animal extinto, también es recomendable tensarla para advertir grietas que pasan desapercibidas con el pellejo en reposo. En una misma piel nos encontraremos con diferentes texturas y/o tinturas ya que no por todos los poros se respira igual y como ser vivo que era, era particular, como todos los demás…

Llegados a este punto sería conveniente saber que partes de la piel son las ideales para el uso que les espera. Como peletero dejo mucho que desear ya que me dedico a dar forma, que no transformar, a la materia prima, pero para el tapizado es importante saber un par de generalidades que os narro a continuación:

  • La lomera.En la imagen podemos adivinar que parte de la piel es la más preciada, la lomera, que en términos del saber se llama Crupón y es la parte de la piel restante si separas cuello y faldas.
  • A la hora de curtir la piel son muchos los pasos a seguir para obtener un cuero de primera calidad, pero la “capa” más interesante para nuestro oficio es la llamada Capa Flor, la más dúctil y bonita de ver. La capa flor es la comprendida entre la superficie que queda al descubierto al eliminar el pelo   y la epidermis hasta el nivel de las raíces de los mismos.

Si después de las breves explicaciones sigues sediento de sabiduría, aquí tienes información para mentes hambrientas y un amplio catálogo de pieles para todos los gustos y si todavía no te has saciado, ya sabes… vídeo al canto ;)

Ahora que tenemos casi claro contra qué nos la jugamos, es necesario aplicar un poco de sabiduría para rematar un tapizado con piel, esto último se adquiere tras haberte pasado varias reses por la piedra, pero sin cornamenta ;)

Todo material “elástico” que se precie (piel, polipiel o skay), tiende a complicarte la vida ya que los tiros y castañas se hacen latentes y palpables por culpa de los brillos y luces. Algunos, ceden casi hasta el infinito y es el artesano el que tiene que acomodarlos a base de manipulados varios, lo más recurrido es la palmada/bofetón a mano abierta mientras estiras y el calentamiento mediante friegas, que dilata un poco el material haciéndolo más manejable/amoldable. Sin embargo, si la piel es dura cual plancha de cartón o llevan tratamientos ignífugos que la hacen impracticable… el tratamiento, será el mismo.

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12012012179Lo primero a tener en cuenta es que la piel es la que decide cómo y dónde estira y debemos presentarla sobre la superficie a forrar para ver de que pie cojea antes de intentar forzar o retorcer el cuero. En la imagen de la derecha, ya había empezado a sudar tinta para llevar las esquinas a su sitio a base de suculentos magreos. En el caso que nos ocupa, por modelaje, la piel requiere que quede tensada y marcando las formas, aquí es donde las posibles bolsas, arrugas o flacidez y tirones, deslucen todo el trabajo. La forma de evitarlo es disipando el sobrante, grapando los centros:

Cómo eliminar las bolsas. La imagen de arriba corresponde a un pouff de plástico pero el procedimiento es el mismo que si fuese cuero (abajo). Que sirva de ejemplo para el “disipado del sobrante” o “promediar la bolsa”.

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Viendo la foto del pouff me ha venido a la cabeza que no he explicado como evitar bultos  en las costuras, porque este modelo en concreto tiene una costura vertical en la faja y la tapa va unida a ésta con doble pestaña. Para las uniones de la piel, Chiflaya sean mediante cosido o pegado es recomendable chiflar la piel (rebajar el grosor) con una chifladora (lijado) o una chifla (acuchillado) si no dispones de maquinaria. En mis tiempos mozos aprendí a chiflar con un formón afiladísimo al que se le proveía de un hatillo de goma en el extremo del mango para apoyarlo en el mentón y acompañar el empuje con la mano asidera de la herramienta, así te aseguras de aplicar la fuerza justa y un ángulo de rebaje óptimo, a día de hoy quedamos pocos que recuerden haber chiflado a la vieja usanza sobre un vidrio.

Aclarado el tema que me inquietaba, vuelvo a las sillas de piel de vaca metalizada vía genoma cual vaca Milka, nos habíamos quedado en los continuos tocamientos y sobeteos necesarios para acomodar la piel y como estirar con talento, el resultado es el de un tapizado tenso que, perfectamente, hace las labores de un bombo. Las formas son insinuadas por el brillo de este tipo de pieles tuneadas, tan de moda últimamente y que ponen en tela de juicio al tapicero al que le caen en suerte estas faenas, personalmente, es un trabajo que me gusta hacer… y es que los retos, son lo mío ;)

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Ahora sí creo haber terminado con lo que llevaba en mente, a riesgo de cansar las vuestras, pero después de casi un mes sin teclear de seguido y tanto discurrir, parece que lo haya cogido con ganas… ya perdonaréis ;)

Como siempre, gracias por vuestras atenciones.

Un saludo.



¡¡A por el Año Nuevo!!


Hola.

Seré breve, sólo quería desearos lo mejor para el Año venidero, lo típico: salud, dinero y sex… amor, tampoco estaría de más un trabajito para los que se estén quedando desamparados de las administraciones púbicas, cordura y buenas artes para los empresarios que lo necesiten y que cada día son los más, una buena dentición para mascar lo que se nos avecina y un estómago libre de úlceras para digerirlo.

               

Ahora que ya hemos acabado con la Navidad, a por el Año Nuevo… y los Reyes Majos ;)

Salud para todos.



Dulce Navidad.


Hola.

Aprovechando que los blogs, escaparates, calles y balcones… el salón, la entrada y el pasillo, rezuman Espíritu Navideño a diestro y siniestro, quiero (aún siendo inusual en mí), compartir con vosotros una pieza musical que espero os cale tan hondo como a un servidor de ustedes, ya que desde que la oí por vez primera, mi Espíritu Navideño nunca volverá a ser el mismo.
 

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Quiero agradecer, otra vez, a la fuente que responde a las iniciales J.G. y que trabaja conmigo, por hacerme llegar el fenómeno que ha avivado la llama de mon coeur.

Feliz Navidad ;)



El botón del señor Martín. (II)

Hola de nuevo.
Como ya tratamos anteriormente  la fabricación de los botones (y lo tenía apalabrado), ahora toca explicar cómo los ponemos. Dando por hecho que estamos aprobados en dicho temario, pasamos página y nos preparamos para la parrafada que se avecina y cuidadito, que pongo nota ;)

La técnica en sí es la misma para cualquier atado de botón y sobre cualquier superficie, ya sea una colchoneta, cojín, bastidor de asiento, en distintos capitonés, cabeceros, etc. Lo único que variará y según el grosor de lo que queramos abotonar, será el tamaño longitudinal de la cuerda, el grosor de ésta tiene que ser, obviamente, el que nos permita pasarla por el ojal, tanto del botón como de la aguja y que no abulte demasiado a la hora de esconder los nudos bajo el botón. Prologado al fin, damos paso:

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En primer lugar es necesario calcular al milímetro dónde colocaremos los botones en ambas caras, haciéndonos una idea de cómo será el resultado final. Se podría marcar con jaboncillo pero lo más funcional es marcar/señalar con alfileres o, en tapicería, con usones para evitarnos marcas indeseables sobre la tela o los borrados accidentales.

Ahora pasamos un extremo por el ojo del botón para luego pasar ambos por la aguja y atravesamos el cuerpo a abotonar, quedando el primero fijado en su ubicación final:



El botón del señor Martín.

Hola.

Seguro que todos conocéis la canción infantil menos versionada de la discoteca popular. Ni Parchís, ni Enrique y Ana, ni tan siquiera los payasos de la tele hicieron nada por dar otro aire a la tonadilla dedicada a un botón de un tal Martín, que albergaba un ratón, ton, ton, y que, por ende, debía ser muy chiquitín… o el botón tremendo.

No sé a vosotros, pero a mí nunca se me ocurrió pensar como se hacían ni como se ponían los botones… pues mira tú por dónde, ya llevo colocados unos cientos.

Ya metidos en materia, explicaré en primer lugar la fabricación de los botones para más adelante explayarme en su colocación y, como todo esto puede alargarse un poco demasiado, dividiré el temario en dos partes: la primera y la segunda, así que al tajo:



Señales de humo.

Hola.

No hace mucho que tocó revisión de extintores en la empresa donde laboro, a raíz de lo cual me vino a la mente las pocas o inexistentes prevenciones contra incendios que se estilaban cuando empecé en el gremio allá por el año ‘86.

ExtintoresCuando uno abre un negocio de tapicería a la antigua usanza, esto es: pidiendo ayudas y subsidios, ahorros y préstamos y prescindiendo de franquicias de cualquier índole, todos los recursos se hacen escuetos para el alquiler de nave y la adquisición de herramientas o materiales, ni que decir tiene que las “máquinas pesadas” brillan por su ausencia, como pueden ser las grandes mezcladoras de plumas, las “chifladoras” (chiflar, técnica ésta que explicaré con todo lujo de detalles y que no todos los profesionales que tapizan hoy en día, saben aplicar), las troqueladoras de gomaespuma o los grandes calefactores. También se estilaban los almuerzos con cerveza entre semana y vino con gaseosa, acompañando los huevos fritos con tajada, los sábados por la mañana a cuenta del empresario. Lo que no estaba de moda era una ducha en los vestuarios, ni las gafas protectoras, ni los envases debidamente etiquetados para los materiales peligrosos, por poner un ejemplo… todo esto debido, generalmente, a que por el número de personal existente, los sindicatos tenían “vetada” la entrada al taller y la formación/información de los aprendices era desconocida por éstos.



La Metalurgia, aplicada.

Hola.

Ya estamos de vuelta después del ansiado y ya olvidado veraneo, que pronto se acaba lo bueno, ahora que empezaba a cogerle la marcha… en fin, tras la primera y dolorosa semana de trabajo, que me ha recordado lo que es la “hinchazón metacárpica”, se me antoja esparcir un poco de sabiduría profesional a diestro y siniestro y, ya de paso, a todo aquel que le apetezca dedicarme unos minutos.

Como bien reza la nomenclatura de esta entrada en forma de título, el tema de hoy trata del metal aplicado al tapizado y no de una asignatura infumable digna de un Master.



El período Estival.

Hola.

Pues sí, estoy disfrutando del período pre-vacacional de una manera un tanto peculiar, en pleno desconcierto laboral hacemos acopio del poco trabajo que circunda por los alrededores y nos vemos desbordados con tanta pieza que tapizar, descontando madrugones, horas, minutos y “cafeses” de máquina por tomar antes de dar el bote hacia los parajes idílico/desestresantes en los que aparcamos la sentadera. Entre la vorágine de la entrega dentro de plazo, la acumulación de nervio entre los propios compañeros de trabajo (cualidad ésta, casi obsoleta en el tiempo) durante los tres últimos meses de trabajo sin tregua  y que ya “nos huele el culo a playa”, no veo el momento de salir del taller al mediodía. El remedio que aplico a este desconcierto de sensaciones es lo más parecido a la huelga a la japonesa: la concentración en el puesto de trabajo hace que ni piense ni padezca con los elementos exteriores y que el reloj corra como si se me escapara la vida entre los dedos, con el consiguiente detrimento de la salud… para que luego digan que el trabajo es salud, seguramente la frasecilla de marras la ideó alguno que no había dado un palo al agua en su vida y que llegó, como poco, a encargado ;) … sin rencores, que es sólo un frase hecha, por mí, pero frase hecha al fin y al cabo.


Para poner tachuela: determinación.

Hola.

Andaba yo alcahueteando la web en busca de temario cuando en un foro de no sé donde ni pa’qué, preguntaban como terminar la trasera de un sofá, a lo que me dije: “…esa me la sé”. Habiendo tratado este tema recientemente dijiome para mis adentros que por qué no daba rienda suelta a mis conocimientos respecto al controvertido tema de cómo terminar el mueble tapizado.

Básicamente depende del gusto del que vaya a pagar y del sabio (o no tan sabio) consejo de decoradores, interioristas y demás visionarios, a partir de ahí ya corre por cuenta de la maña que se dé el artesano y de su opinión. Digo lo del “sabio consejo” porque no será la primera ni la última vez que la elección de una terminación u otra, desluzcan un trabajo digno del Palacio de Versalles sin que el Tapicero pueda hacer nada al respecto. Igual de importante que saber elegir la tela (peliagudo asunto éste), es elegir el modo de terminar la pieza según la ocasión:
  • Con vivo suelto y cosido a mano, amén de esconder el punto.
  • El mismo vivo suelto pero con grapa y ésta vez, escondiendo la grapa.
  • Vivo doble que, personalmente, no me motiva en demasía.
  • Galón y cómo colocarlo: bien, mal o regular (en una de éstas, es donde me quedé calvo ;)
  • Panelado, no me motiva en demasía II.
  • Enfundado, en donde casi todo el mérito recae sobre el buen hacer de la costurera.
  • Y por último la tachuela de clavar, que esa de rollo que se ponía hace tiempos no se estila, además de que debería estar penado por la Agrupación de Artesanos que se Sienten Como Tal (A.A.K.S.C.T.) o la Asociación de Ponedores de Tachuela como Dios Manda (A.P.T.C.D.M).



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